
Cuentan que el arte contemporáneo es algo así como el hacer artístico que se desarrolla en nuestra época. O dicho de otro modo, aquel surgido en la historia inmediata del más cercano presente. Para confundir a los profanos, resulta que el concepto de "arte moderno" no se aplica al arte de la Edad Moderna (siglos XV al XVIII), sino a nuestro "arte contemporáneo".
Después está la teoría postestructuralista, que acuñó el término "postmoderno", basado en algo así como vislumbrar la imposibilidad de seguir creando desde los preceptos de la originalidad y la novedad y, en lugar de esto, jugar con elementos como las reinterpretaciones o las resignificaciones, con el fin de ampliar el concepto de arte y establecerlo como un acto comunicativo.
Todo esto viene a cuento para tratar de explicar qué pinta un tendal en una lámpara...
Quizás nos econtremos ante un hallazgo fortuito ideado a partir de la necesidad de secar ropa tendida sobre una fuente de calor... o quizás se trate de la exigencia de tapar con algo un foco luminario indeterminado...
Pero las explicaciones pueden ser más metafísicas, y podríamos estar situados ante una forma de destacar la voluptuosidad de prendas interiores negras proyectadas desde una luz blanca... o ante un intento de tapar la luz con prendas marcadas por la interioridad...
Aunque a buen seguro, simplemente nos encontremos ante una ocurrencia de un artista que quería hacernos manejar nuestra propia imaginación desatando nuestras más inocentes ocurrencias...
El caso es que se trata de una lampara que, a parte de iluminarnos, juega con nuestras sensaciones a partir de la idea de acoger un tendal, promoviendo la elucubración y jugando a algo universal como es el arte.
