11 de noviembre de 2008

Burano: tendales entre fachadas coloridas


Burano es una coqueta recreación de Venecia sin demasiados atractivos turísticos. Sin embargo, los llamativos y variados colores de sus casas dispuestas en torno a pequeños canales dotan a esta isla de un ambiente distinto que se complementa con la presencia constante de tendales en las fachadas, que consiguen configurar un entorno entrañable e inolvidable.

Dicen que las casas fueron pintadas con esos colores para que los pescadores pudieran reconocer sus hogares desde donde desarrollaban su labor, en las aguas lejos de la Isla. Incluso suponiendo que esta idea romántica probablemente no sea totalmente cierta, lo cierto es que los colores y la peculiaridad de Burano hacen de este lugar un paraíso para cualquier fotógrafo.

Con frecuencia, estos fotógrafos han tomado como referencia para su obra creada a partir de esta isla detalles que pasan por ropas colgadas al sol, que dotan a las imágenes de ese aire de cotidaneidad propio del ambiente rural italiano, no se sabe si salvando o complementando la excesiva presencia cromática de las construcciones.

Los habitantes de Burano se dedican tradicionalmente a la pesca y a la elaboración de encaje, labores propias de un ámbito artesanal que da la bienvenida al curioso visitante sin renunciar a su día a día. De hecho, aún es posible encontrarse con mujeres tejiendo encaje a mano en la calle, junto a sus viviendas, dotando a la isla de un atractivo espectácular.