3 de junio de 2008

La noche, la luna... y un tendal



La noche evoca sensaciones de lo más variopinto... La noche es reclamada por los noctámbulos para que la quietud se adueñe de todo aprovechando que la mayoría de los mortales duerme... La noche trasciende a todo impregnándolo de oscuridad solo enfrentada por la luz artificial y la luna...

La luna identifica la noche y ofrece un poquito de luz reflejada en si misma... La luna envuelve todo en misterio... La luna trae consigo historias de horror en ocasiones, pero en otras es protagonista de leyendas románticas, crónicas voluptuosas y sucesos inexplicables.

Y allí, inmiscuido en la noche y conviviendo con una apabullante luna, aparece un tendal... ropajes colgados que absorben la luz de forma incesante... vestigios humanos actuales que aparecen impregnados de energía... detalles de cotidaneidad embebidos de luminosidad...

Así, la noche, la luna y un tendal recrean una imagen espectacular imbuida por un resplandor que no puede dejar impasible a nadie...